El modelo de la Universidad de Aalborg, otra forma de entender la educación superior para revolucionar la sociedad

He tenido ocasión de visitar la Universidad de Aalborg en dos ocasiones: la primera mientras trabajaba en mi tesis, con el objetivo de entender la filosofía de esta universidad. La segunda, ya terminada mi tesis, con el objeto de aprender cómo integrar el Aprendizaje Basado en Problemas de forma efectiva y desde abajo y en el aula, en una institución mucho más antigua y de corte tradicional. El modelo de esta universidad tiene una base teórica fundamentada en la metacognición y en el principio de ejemplaridad (que nada tiene que ver con su significado en español, sino con la capacidad de entender el todo a partir los trozos sueltos que son investigados, teniendo en cuenta sus relaciones epistemiológicas) el cual se ha extendido en los sistemas educativos escandinavos. La Universidad de Aalborg orienta claramente la educación de sus estudiantes hacia un perfil marcadamente científico en todas las ramas del conocimiento. De forma más específica, los alumnos se entrenan para resolver problemas reales y superar retos, tanto desde un punto de vista meramente técnico, como desde un enfoque sostenible.

Aalborg es una ciudad del norte de Dinamarca, en la península de Jutlandia, atravesada por el fiordo Limfjiord y con un pasado industrial marcado por la invasión alemana durante la segunda guerra mundial.

Desde principios del siglo XX Aalborg empezó a acoger toda una serie de actividades industriales con un volumen en aumento y con una industrialización cada vez más pesada. A partir de los años 70 la industria empieza a decaer, lo que influye en la pérdida de población de Aalborg al inicio de esta década. Sin embargo, las protestas estudiantiles de 1968 contribuyeron a un cambio social que catalizó una reorientación de los modelos de la educación superior en Dinamarca. El nacimiento de la Universidad de Aalborg en 1974 no fue más que una consecuencia de la demanda social e industrial, que requería nuevos perfiles de competencias impulsados por un cambio en la sociedad danesa.

Universidad de Aalborg
Universidad de Aalborg

En la actualidad, la ciudad de Aalborg gira en torno a su universidad, la cual ha transformado progresivamente la ciudad hacia una sociedad basada en el conocimiento. Esto es algo que hoy se respira en casi cualquiera de sus rincones, en especial en muchas de las zonas portuarias actualmente habilitadas como zonas abiertas, donde conviven empresas y centros universitarios.

Es una simbiosis que impacta positivamente a quien visita esta universidad por primera vez. No existe un campus delimitado perteneciente únicamente a la institución; los espacios ni siquiera le pertenecen, sino que en muchos casos se trata de edificios compartidos con empresas. Éstas se apoyan en la universidad para sus proyectos, y la universidad se apoya en las empresas para formar a sus estudiantes.

Lo que en su momento se denominó el “experimento de la Universidad de Aalborg” se conoce en la actualidad como el Modelo de Aalborg, y está reconocido internacionalmente por la UNESCO, pero sobre todo por la sociedad danesa y su tejido empresarial. El cambio experimentado en la ciudad de Aalborg no ha sido posible por una educación dirigida únicamente hacia la industria, sino hacia a la innovación, y de forma más reciente, hacia la sostenibilidad medioambiental, social y económica, fundamentada sobre los principios socráticos del Aprendizaje Basado en Problemas.

Pasillo de una de las plantas destinadas a las salas de trabajo
Pasillo de una de las plantas destinadas a las salas de trabajo de los estudiantes. Dependiendo del espacio, cada sala la ocupan uno o dos equipos de estudiantes, cada uno con un máximo de 7 componentes.

El modelo de Aalborg ha sufrido algunos cambios desde su incorporación al Espacio Europeo de Educación Superior. En laactualidad los grados tienen una duración de 3 años, y el currículo se estructura con 60 créditos anuales, donde el 50% se corresponde con el trabajo de PBL. De esta forma cada semestre los alumnos reciben 15 créditos de formación convencional (3 asignaturas de 5 créditos), mientras que los otros 15 créditos se corresponden con el desarrollo de un proyecto orientado a la solución de un problema. Esto implica que desde su entrada en la universidad, los estudiantes tienen contacto con los aspectos teóricos y prácticos del trabajo científico, guiados por un tutor (facilitador) responsable de guiarlos durante su proceso de aprendizaje. Cada semestre, los alumnos tienen que entregar una memoria correspondiente a su proyecto, que debe solucionar el problema que han planteado al principio.

Desde un punto de vista administrativo, cuando un alumno o alumna se matricula en uno de los grados de la universidad de Aalborg, queda asignado a un grupo de trabajo de, como máximo, 7 estudiantes. Cada grupo tiene asignada una sala de trabajo dotada de espacio suficiente, pizarras, mesas de trabajo y sillas, además de conectividad a Internet. Más que aulas, Aalborg invierte en salas de trabajo, lo que implica espacios adaptados. Llama la atención cómo, después de sus clases, los alumnos se reúnen en sus salas de trabajo y planifican su tiempo.

Durante el proceso los estudiantes no están solos, especialmente los de primer año. Dentro de los 15 créditos correspondientes al proyecto reciben formación puntual orientada a entender la filosofía de la universidad, trabajar en equipo, hacer tormentas de ideas, fomentar su creatividad, analizar procesos, planificar  proyectos, desarrollar documentos científicos, mediar en conflictos…

Alumnos en un seminario sobre creatividad
Alumnos en un seminario sobre creatividad probando un juego diseñado con materiales sencillos Los alumnos reciben seminarios específicos orientados a facilitar su proceso de aprendizaje durante el Aprendizaje Basado en Problemas. Estos seminarios no son evaluables, pero son necesarios para orientar a los alumnos y que éstos sean capaces de alcanzar sus objetivos de aprendizaje.

En cuanto a la evaluación el planteamiento es eminentemente práctico y de carácter formativo. En la evaluación sumativa se mide el desempeño individual a través de pruebas convencionales para las asignaturas convencionales, y mediante los exámenes grupales al presentar los proyectos (en este caso la evaluación es individual, fundamentada en las preguntas individuales que les plantea el tribunal durante su defensa). Sin embargo, lo más interesante desde el punto de vista de la formación de cada individuo es el uso que se hace de la reflexión. Reflexionan constantemente: desde el planteamiento del problema que quieren afrontar, durante el desarrollo del proyecto, e incluso durante la discusión de sus resultados. El aprendizaje se fundamenta en una continua reflexión del individuo, y es bajo este tipo de evaluación formativa cuando se enfatiza la metacognición de los estudiantes. O al menos un elevado porcentaje.

No todos los alumnos se adaptan de entrada a pensar sobre su propio proceso de aprendizaje, por lo que se les dota de herramientas para que hagan ese análisis en grupo, por ejemplo a través de matrices e informes que tienen que elaborar en equipo. Desde este punto de vista, se valora el enfoque cualitativo frente a una mera puntuación cuantitativa. Además el proceso de reflexión no es unidireccional, sino que los facilitadores reciben esa información y retroalimentan con sus impresiones a cada grupo de estudiantes. Se cierra así el bucle y comienza de nuevo, mejorando a cada iteración a través de cada uno de los problemas que se resuelven.

En cualquier caso, siempre surgen conflictos. Aunque, como pude observar, los estudiantes daneses son más disciplinados que los españoles, siempre hay alguien que quiere “aprovecharse” del trabajo de los demás, o simplemente no tiene ningún interés por aprender. La sociedad danesa se caracteriza por la confianza, por el “yo confío en que tú eres responsable”, y eso se respira desde el primer día de clase. El profesorado no obliga, ni amenaza; simplemente describe las consecuencias de lo que ocurre cuando alguien no empuja en la misma dirección o simplemente se cruza de brazos. Aún así ocurre que, aunque en casos puntuales, algunos grupos expulsan a alguno de sus miembros por incumplir su parte del trabajo o generar problemas. A partir de ese momento pueden pasar dos cosas: que el alumno recapacite y tome conciencia de que no puede ir por libre y se una a otro grupo aceptando sus reglas, o simplemente abandone. De hecho, ésta es una de las principales causas de fracaso (aunque la tasa de abandono es extraordinariamente baja, ya que no supera el 20%). Los alumnos que fracasan no lo suelen hacer porque no superan los exámenes, sino porque no son capaces de integrarse en un equipo de trabajo.

Hay una pega constante que plantean los docentes de sistemas tradicionales: ¿Existen lagunas dentro del proceso de aprendizaje? Sí, claro que existen, pero son compensadas con creces por la capacidad de ahondar en temas de forma mucho más profunda que en un sistema tradicional. Si son capaces de esto, ¿por qué no van a poder cubrir esas lagunas cuando necesiten esos conocimientos? ¿No hemos tenido que usar nosotros mismos esa capacidad de transferencia de habilidades y conocimientos al arrancar una nueva asignatura, o cuando nos hemos enfrentado a un primer día de trabajo?  Es el éxito, tanto a nivel social e industrial que ha tenido la Universidad de Aalborg durante sus 40 años de vida, lo que debería eliminar las dudas sobre la efectividad de este tipo de estrategias de aprendizaje activo.

3 comentarios en “El modelo de la Universidad de Aalborg, otra forma de entender la educación superior para revolucionar la sociedad

  1. 1. ¿Qué características tienen los estudiantes que ingresan a esta Universidad? Me refiero a la formación previa en la Enseñanza Media (el ciclo que precede al ingreso a la Universidad)
    2. ¿Pueden encontrarse rasgos comunes en el caso de ese grupo de estudiantes que fracasan?
    3. ¿Cuáles son las exigencias para ser profesor(a) de esa Universidad?
    4. ¿Cómo se capacita a lo(a)s académico(a)s (lo(a)s docentes) que trabajan en esa universidad, respecto a las estrategias de enseñanza-aprendizaje que deben utilizar y que determinan el estilo de trabajo de esa Institución de Educación Superior?

    • Hola Francisco. Los estudiantes que acceden a esa universidad proceden de ciclos medios o de formación profesional. La educación en Dinamarca es totalmente pública y gratuita, y no existen prácticamente centros privados. La mayoría de los estudiantes entran con 21/22 años. Ese retraso implica un cierto nivel de madurez que no tienen los estudiantes de 17 años. En el caso de esta universidad, la tasa de abandono es de tan solo el 20%. Preguntamos sobre las características de los estudiantes que fracasan, y nos indicaron que se trata principalmente de estudiantes que no logran socializar y/o no tienen capacidad de esforzarse; eso no se vincula al nivel de conocimientos o a su rendimiento en asignaturas convencionales. Para ser profesor en esa universidad, es necesario ser doctor, pero la selección se hace a partir de un portafolio y un currículo investigador, además de una carta de solicitud. Si las líneas, trayectoria docente, estrategias educativas e intereses del profesor no encajan con las características deseadas, simplemente el currículo no se considera para la plaza. En cuanto a la capacitación del profesorado, esta universidad cuenta con un Departamento de Planificación, en el que se investiga sobre los propios entornos de aprendizaje y en innovaciones en las estrategias docentes. Este departamento es el encargado de formar a docentes y estudiantes sobre los principios del PBL y todo tipo de estrategias de aprendizaje activo, como cursos sobre creatividad, proceso de resolución de problemas, planificación, gestión de proyectos, etc. Estos cursos se imparten a demanda en función de las necesidades, por lo que se imparten de forma flexible, adaptándose a cada caso y necesidad.

      Saludos

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: